No fueron azules...pero fueron blancas. Seis blancas y una roja en el centro. Odiosa floristería, no vuelvo a ir más. Lo más importante es que a Sonrisa se le cayó la baba y me llamó ronroneando como un gato, más niña que nunca.Ayer fue su cumple y salimos a celebrarlo por ahí con nuestros amigos. Yo la vi bellísima, no sé por qué pero cada día está más guapa. No sé tampoco por qué, pero yo cada día me siento más extraña. Echo de menos algo de Sonrisa que no sé qué es. Está obsesionada con su nueva vida, con sus nuevas amigas y habla todo el rato de lo mismo. Me empiezo a cansar y, sin pelos en la lengua, se lo digo, pero le sienta fatal y tengo que callar y hacer como que no pasa nada.
Tiene cojones la cosa...
Ayer por la noche soñé que me hacían el amor. Era tan real que hasta creo que tuve un orgasmo. Mi cuerpo está revolucionado de nuevo, lo conozco. Me gusta cerrar los ojos y recordar las sensaciones que sentí en el sueño. Pero la cara de Sonrisa no está en esa parte de mi memoria.
No sé qué me pasa...siempre la misma historia de dudas y amor, porque la adoro, lo sé y lo sabéis, pero me gustaría tanto que otros brazos me abrazaran y otros labios me recorriesen...¿por qué me pasa esto?

